00 – Intro (Spanish)

Bienvenidos a este relato.

Mi nombre es Joel David Forteza, y las historias que van a leer en esta serie son reales.

Comparto en este formato semanal una porción de eventos en mi vida para quién le interese los viajes, los desafíos, las aventuras y los caminos inciertos con sus deslumbres y desventuras por capítulos buscando así develar por qué las esfinges tienen cinco caras.

 

Un poco sobre quién escribe:

Nací en Buenos Aires en el año 1991, hijos de padres uruguayos de clase trabajadora y devotos de la fe cristiana, criado en la enseñanza evangélica, estudié en colegios privados hasta la secundaria que me metí contra el deseo de mis padres bajo el ala de la educación pública para ser mecánico.

Me críe en un barrio del conurbano llamado Ramos Mejía a una hora de la capital federal.

Con mis amigos jugué en la calle y al sega, exploraba en bicicleta, pinté paredes con aerosol el nombre “Piro”,  patiné en skate, tocaba la guitarra y con el tiempo llegué a conocer el Parkour que me enseñó un modo de vivir.

De niño tuve la fortuna de viajar a Estados Unidos con mi familia, y allí aprendí inglés y a sociabilizar con otros niños ya que viajábamos mucho con mis padres por cuestiones de trabajo.

Camino al paso Maluil Malal

A los 22 años me encontraba en una agencia de viajes atrás de un monitor 8 horas diarias lunes a viernes en la capital de Baires cotizando viajes, haciendo depósitos, redactando emails, etc.

Estudié turismo y hotelería en una universidad privada pero a los dos años me desencanté de la carrera y la abandoné a su suerte.

Tenía una novia que era maestra jardinera, mis días variaban entre el trabajo, mi chica, alguna que otra reunión con amigos músicos o filósofos sino ambos.

Lo que siempre fue una constante era mi apreciación por la música y el deseo de hacerla…

Curioso desde que tengo memoria, procuraba encontrar el porqué de las cosas, tanto físicas como espirituales, estas inquietudes que a veces compartía con amigos, me llevaron a oír enfoques metafísicos que enseñan cómo generar realidad propia. Es decir, habitar conscientemente la realidad que uno crea, y no la que se le impone desde el afuera naturalmente por paradigmas imperantes (tema que se irá tratando recurrentemente en estas historias, ya que este conocimiento fue el desencadenante de una vida fuera de norma que sin la confianza en estos saberes probablemente no hubiera sido posible)

Mi inconformismo crecía, y no encontraba satisfacción con respecto a qué hacer con mi vida, mi juventud, temía transitar adormecidamente el paso del tiempo en vano. Quería experiencias nuevas, formar una personalidad sólida, tener riqueza interna y sobretodo vivir de verdad.

Esto me llevó a recorrer muchos rincones del mundo con a veces muy poco y nada de dinero, con mochila y guitarra colgando de mi espalda llegaba a ciudades y países sin idea de donde iba a pasar la noche, que iría a comer o que me esperaba. Me convertí en un ávido viajero del dedo y la carpa al lado de la ruta.

Volcán Lanin y Bosque de Araucarias

Caminos inciertos me guiaron hasta las pirámides de Gizeh, anfiteatros Grecorromanos, templos milenarios, montañas consideras sagradas en los Himalayas, ciudades medievales, desiertos áridos e inhóspitos, monolitos milenarios, mares claros con corales y peces de los más diversos colores, islas volcánicas, bosques de araucarias, ciudades oscuras y turbias, centros sociales anarquistas, ruinas inexplicables, temperaturas menores a los 20 grados bajo cero, playas blancas y negras, y un largo etc. que en estas series voy a tratar. Pero sobretodo, lo más enriquecedor, fueron cada uno de los individuos con los que he cruzado camino.

Las experiencias más reveladoras fueron de la mano de grandes y pequeños personajes, maestros, niños, madres, abuelas, campesinos, monjes, artistas, viajeros, rebeldes contra el sistema, empresarios adinerados, mendigos, borrachos, negociantes, vagabundos, académicos, trabajadores, camioneros, sanadores, la gente normal de cada lugar que solo son normales en su contexto, porque la normalidad de cada país varía tanto como sus gentes…

Es muy bello y desafiante descubrir los códigos de cada sitio, los rasgos, historias, virtudes y vicios de cada lugar.

En un principio mi plan era viajar dos meses y regresar a casa, aunque dentro mío sospechaba que esta aventura se alargaría porque deseaba conocer y aprovechar un viaje tan largo en kilómetros (hacia la otra punta del mundo casi) y fue así que desde entonces, he aprovechado oportunidades, arriesgado y viajado sin billete de retorno y sin retorno a ser el mismo de antes, ni esperar reencontrarme con ese personaje y sin saber en quién me convertiría o para qué aprendería lo que iba a venir a fuerza de circunstancias extrañas a lo que previamente había vivido.

Puedo compartir que estos caminos obligan a quien los transita a ser fuerte mentalmente, valiente y optimista porque a veces no hay opción y hay mucho aprendizaje que se logra por medio de la equivocación y el desacierto.

En estas series voy a relatar momentos de mis viajes y  compartiré fragmentos de mi diario personal, deseo que estas historias inspiren, despierten curiosidad, diviertan, amplíen sus conocimientos y descubramos juntos por qué las esfinges tienen cinco caras.

Foto tomada por Sudip Budhatoki en la cima de Kalinchok, Nepal           Copyright © Joel Forteza 2018 todos los derechos reservados.

 

 

 

 

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 “Las 5 caras de la Esfinge” son una serie de relatos de viajes del cantautor Joel Forteza que desde el 2014 ha recorrido más de 25 países viajando con mochila y guitarra aprendiendo y viviendo inmerso en diversas culturas alrededor del mundo.

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